por Adrián Fiandino
Gracias por ingresar al portal de Cadena Ser,
nuestra empresa de medios de comunicación. Para mi
es muy importante que conozcas nuestra manera de hacer periodismo
y de cómo surgió este compromiso con la gente.
Cuando uno es muy joven, piensa que construir una empresa
es cuestión de pocos años. Pero ahora, con algunos
años más, la vida nos demuestra que muchas manos
unidas forman una Cadena, por eso Cadena Ser. Al leer estas
líneas estas compartiendo mis sueños, mi trabajo,
mi mundo interior. Si me permites, quiero contarte que desde
muy pequeño soñé estar en la Radio. Entiendes
porque uso mayúsculas cuando hablo de ella. Hay cosas
que no necesitan muchas explicaciones. No es posible la Radio
sin imaginación, tampoco un empresario de medios que
pretenda hacer nada más que negocios con la noble tarea
de formar e informar a la gente. Tarde o temprano y en el
mejor de los casos termina por desnudarse la hipocresía
frente a la verdad. Allá por el año 1992, con
tan sólo 21 años y en el último año
de mi carrera, emprendí esta tarea de hacer Radio.
Las primeras transmisiones fueron todo un desafío técnico,
los primeros equipos fueron armados por las manos de un entrañable
amigo llamado Guillermo, yo ayudaba y seguía su virtud
más preciada, la docencia que pone sin límites
a la hora de enseñar. Guillermo es y ha sido un libro
abierto, agradezco su paciencia de colega y amigo, que sin
mezquindades me permitió aprender bajo el manto de
la amistad que aún hoy nos une. Quiero agradecer a
tanta gente de mi pueblo por haberme brindado la posibilidad
de ser y crecer. Por eso SER FM, así se llamaba la
primera Radio de frecuencia modulada de General Deheza, que
surcaba el aire en el 105.3 Mhz. No puedo olvidar a Roberto
Urquía quien como Intendente de General Deheza en aquellos
años alentó mis primeros pasos, tampoco a las
empresas y comercios del pueblo de General Deheza, que no
dudaron en colaborar con publicidad para que SER FM fuera
posible como medio de comunicación. Y de hecho, mis
padres y hermanos lo pusieron todo, como hasta hoy, sin temblores
de ninguna naturaleza.
A mi familia...”siempre estarán en mí”.
A todos, gracias, mil gracias
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